<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><Nota><dNota>04/03/2019 12:00:00 a.m.</dNota><sOrigen>Revistas</sOrigen><Fuente>Milenio Diario</Fuente><sSeccion>Mercados </sSeccion><sPag>002</sPag><sTema>Cementos moctezuma Coyuntura</sTema><Impactos>NAIM</Impactos><sTexto>Opinión 

Manual Somoza, Presidente y director general de Estrategias de CiBanco 

Las élites profesionales y el presidente Los empresarios deben perderle el miedo al gobierno y decir con franqueza lo que frena la confianza y las inversiones. 

En las últimas dos semanas se ha notado un esfuerzo del nuevo gobierno por mejorar el diálogo con el sector empresarial; desde el relanzamiento de Alfonso Romo que hizo el presidente en el cambio de la mesa directiva del Consejo Mexicano de Negocios, hasta los discursos en la toma de posesión del nuevo presidente del Consejo Coordinador Empresarial, se nota un ambiente distinto. El apoyo del presidente a Alfonso Romo fue algo positivo, ya que su credibilidad ante el empresariado estaba muy deteriorada debido a que, por inexplicables razones, desestimó la recomendación de no cancelar el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México (NAIM). Romo, me cuentan, se había comprometido con el empresariado a que la magna obra sí se realizaría. Ojalá que, a partir de ahora, tenga más influencia con su jefe para incrementar la inversión productiva en el país. Dicho lo anterior, los representantes del sector privado deberían aprovechar la oportunidad que les brinda el presidente cuando les pide que lo ayuden a que México crezca 4%. Además de aplaudir la iniciativa, lo primero que deberíanpresentar los empresarios es una lista de requerimientos para que la inversión empiece a crecer. Reconozco que algunos de estos requisitos ya se han empezado a contemplar, como exigir que se refuerce la seguridad, se imponga el Estado de Derecho y se termine con la impunidad y la corrupción, pero aunado a eso, deberían pedir garantías para temas de abusos, como los cometdos en Tamaulipas en contra de las maquiladoras. 

Otra petición legítima sería solicitar al gobierno que no actúe con complacencia ante actos criminales como los cometidos por la CNTE en Michoacán, al impedir el tránsito de ferrocarriles, lo que ocasionó pérdidas multimillonarias a una gran cantidad de empresas. También es importante que el gobierno no permita que, por temas ideológicos, funcionarios como el director general de la Comisión Federal de Electricidad, amenace y calumnie sin pruebas a los contratistas privados que están construyendo los ductos de gas que requiere la paraestatal para operar. Estas realidades que se han vivido a la par de la cancelación del NAIM, minaron la confianza de inversionistas nacionales y extranjeros; para recuperar la confianza se requieren hechos concretos,y no solo discursos. El tema del sector energético es algo que los empresarios no han tocado y es de la mayor importancia. Si el gobierno sigue congelando la Reforma Energética, eso nos va a costar mucho en dos sentidos: el futuro de nuestra industria estará seriamente comprometido, y la confianza —principalmente de los inversionistas extranjeras— disminuirá en forma significativa, no solo en este sector sino en el país en general. Por supuesto, México puede crecer al 4% o más que eso, pero se necesitan inversiones muy cuantiosas. Los empresarios deben perderle el miedo al presidente y decirle la verdad de lo que está frenando la confianza y las inversiones; aplaudir sus discursos y no invertir (que es lo que sucede ahora), no nos llevará a nada bueno. No recomiendo el enfrentamiento, solo franqueza de ambas partes en el diálogo. 

FE DE ERRATAS En la edición 231, en la nota &quot;Aceleran a los puertos&quot;, aparece Claudia Sánchez Porras como directora de Comunicación y Relaciones Públicas y Gubernamentales de SSA México, cuando su cargo actual es el de directora general de Puertos en la Coordinación General de Puertos y Marina Mercante de la SCT. No obstante, la entrevista se realizó cuando laboraba en SSA México. 

</sTexto></Nota>